Salimos con la expectativa acerca de lo que el Pastor Rodolfo Garza nos enseñaría esta vez en la clase (Oración y Guerra espiritual). Pero ahora en la visita al museo, se nos dió una breve plática acerca de lo que buscaba que aprendiéramos en esta visita, fue una breve pero sustanciosa enseñanza acerca de cómo Pablo en su visita a Atenas pudo con éxito confrontar las tinieblas y llevar luz a los Ateneos. (Hch. 17). Debido a que el conocía la Historia acerca de la imagen al “Dios no conocido” (v.23), esto fue el punto de partida para que Pablo diera el mensaje de las buenas nuevas. Unos escucharon, otros no, pero otros creyeron. El pastor habló de cómo la palabra es la espada que lucha contra la espada del enemigo “el engaño”, esto esta evidente en las máscaras que el diablo ha utilizado en todas las culturas, y que era necesario desenmascarlo mediante el estudio de la palabra y el estudio de la cultura en la que estamos parados o en la que nos paremos.

Desde la explanada del museo hay una frase que hace referencia a la fecha de la dedicación de la ciudad de Monterrey N.L.; vimos como desde ahí está enmascarada la historia de esta ciudad. En ese momento recordé que Monterrey quiere decir “monte del rey” pero leyendo las líneas de Diego de Montemayor el concepto de esto cambio, ya que en si la dedicación era para la reina de México, así que Monterrey quiere decir “monte de la reina”. ¡Wow! Nada que ver con lo que hemos creído, se nos abrió el panorama aún más cuando el Pastor nos dijo que monterrey había sido fundada no en 1594 sino 30 años antes por judíos que dedicaron la ciudad a Dios. Esta tierra fue seleccionada porque las características de la ciudad son muy parecidas a las de Israel, estos venían huyendo de la persecución a los judíos en España, llegan a México y fundan Monterrey, pero los españoles los persiguieron hasta que consiguen capturarlos aquí y son ejecutados en la capital del país, después de esto viene la fecha en que se volvió a dedicar la ciudad (1594), pero ahora a la reina de México.

Una vez en el interior del Museo recorrimos la historia de México y vimos como el diablo ha engañado desde las culturas pre-colombinas de nuestro país y como este engaño sigue en vigente hasta la época moderna de nuestro México.
Vimos las culturas mayas, zapotecas, mixtecas y aztecas inmersas en las garras del diablo, ya que por medio de los sacrificios humanos y el sufrimiento, trataban de agradar a los dioses (diablo y secuaces); una pintura llamo nuestra atención… un guerrero azteca que era mordido por una serpiente y este con su cetro le aplastaba la cabeza. Esto nos produjo gozo ya que pudimos ver como Dios tenia a México en su mente cuando nos libero del imperio de la muerte. No hay evidencia palpable pero se cree que antes de Cristóbal Colon, los Vikingos llegaron a México y estos tenían temor a Dios, o por lo menos conocimiento de el, y que esto fuese una manera de cómo las culturas pre-colombinas escucharon de Jesús.
Los conquistadores llegaron a México con un evangelio contaminado. Los abusos y la imposición de una religión hicieron que muchos de los indígenas no quisieran escuchar la
palabra.

La traición, la pobreza, el hambre del poder, la mortandad (homicidio) han marcado la historia de nuestro país. La visita al museo de Historia nos arroja una luz acerca de esto, ya que el deseo del hombre por conocer a Dios esta impregnado en su naturaleza, pero también la maldad. La indignación nos corroe, ya que su búsqueda de lo espiritual fue hecha en el ocultismo y el enemigo proveyó e impuso su manera de cómo acercarse a la “deidad”, además de una manera de vivir a nuestros antepasados, así acaparo las almas, el corazón y las generaciones de miles de personas, con el único fin de destruirlos eternamente.
¿Cómo romper esa maldición sobre nuestro país y/o nuestro estado? Conocemos las artimañas utilizadas por el enemigo, ahora sigamos preparándonos para desarticular sus estrategias con Oración y Guerra espiritual en contra de los conquistadores de nuestro territorio.
Eliezer Hernández


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